
DANZIG.
Hablar de Danzig es, aunque suene redudante, hablar de Glenn Danzig, primer líder la legendaria banda de punk-core The Misfits, y de ese enigmático líder de una de las bandas más fascinantes y quizás más menospreciadas del rock y el metal.
Nunca verás un disco de Danzig en las usuales listas de los mejores discos de la historia, ni en los referentes albums de Metal. Sin embargo la calidad de su música siempre ha sido de gran nivel (excepto el Blackacidevil, ¿qué fue eso, dios??!!).
Con imagen e inspiración de Elvis Presley, un poco de Morrison, mezclado con un poco de satanismo y artes ocultas, tendrás a Danzig; sus potentes aullidos, los clásicos riffs serrucheros, baterías indomables y letras que van desde el ocultismo hasta el amor, y del demonio hasta el abandono de la raza humana.
Las imagenes creadas por Danzig a través de sus letras te llevan hacia un mundo de terror, no al estilo Rob Zombie, si no a ese terror de no encontrarte a tí mismo, el miedo a Dios y el miedo al infierno. Son paisajes que son creados no sólo por la lírica si no por las melodías llenas de estrés y descontento, pero que son lo suficientemente inteligentes como para confundirte con la sutileza y la dulzura generada por la voz que Glenn emite cuando canta lento, y hace que la piel se erice, de placer? o de miedo?.
Si me atreviera a comparar el artistismo de Danzig, quizás lo haría con la persona e ícono que es Johnny Cash. Un "outcast", un forajido, un extraño, un ente que se comunica con la sociedad que nadie quiere: crimimales, perseguidos, pobres y derrotados; pero que a su vez es con un mensaje honesto que llegan a otros de destino más afortunado. Johnny Cash fue apreciado por apreciar la negrura, por cantarle a la mala suerte, a la criminalidad, al desencanto de una sociedad. Con una dosis de satanismo y aun mayor conformidad y quizás un poco menos "tino" y más furia, Danzig hace lo mismo. Canciones como Without Light, I Am, Sistinas, Am I Demon afronta sus males y los hace evidentes a sus reflejados fans. Incluso Danzig escribió para Johnny Cash mi canción favorita (por obvias razones) Thirteen, de su sexto album Devil's Child, en honor a él y escrita para que Cash la cantará en su album de 1994 American Recordings, y que Danzig grabrara 5 años después en dicho album.
Sin embargo como el caso de Johnny Cash, fue alguien que tristemente, hasta que murió recibió su mayor apreciación, por fin críticos y sociedades "comunes" hablaban del gran hombre de negro; siento que el futuro no será tan lejano para la versión satanmetal de Cash. Danzig es apreciado hoy por pocos y quizás mañana... no lo sé.
"I've got a number 13, tattooed on my neck"
Les dejo el video de Crawl Across Your Killing Floor de su último disco Lost Tracks Of Danzig.







